En este templo transcurren mis albores,
aislado del bullicio y la fruición;
sus residentes surcan los corredores
deprimidos o urgidos de perdón.
Desplazado de rimar ya con la vida,
frenético duplico pesadillas.
Mi sabiduría inoportuna es confundida
con pérdida de la razón sencilla.
Es muy triste alternar con la mesura
y reparar en mi sátira de amigo,
un cuervo me acompaña en las lecturas,
me aconseja y hasta cena conmigo.
He visto con sorpresa al erudito
llegar para quedarse en este lado;
cada maniático culto es adscrito,
cada patricio apático, olvidado.
Claridad mental y discurrir,
o encantamiento y posesión diabólica.
Fáciles somos de quebrar y confundir,
porque buen juicio es ilusión simbólica.
aislado del bullicio y la fruición;
sus residentes surcan los corredores
deprimidos o urgidos de perdón.
Desplazado de rimar ya con la vida,
frenético duplico pesadillas.
Mi sabiduría inoportuna es confundida
con pérdida de la razón sencilla.
Es muy triste alternar con la mesura
y reparar en mi sátira de amigo,
un cuervo me acompaña en las lecturas,
me aconseja y hasta cena conmigo.
He visto con sorpresa al erudito
llegar para quedarse en este lado;
cada maniático culto es adscrito,
cada patricio apático, olvidado.
Claridad mental y discurrir,
o encantamiento y posesión diabólica.
Fáciles somos de quebrar y confundir,
porque buen juicio es ilusión simbólica.




2 comentarios:
Hola, Ovalis:
Un poema a una locura sublime que prefigura la complejidad del alma.
Admiro la honestidad de tu pluma y la alusión al Morias Enkomion.
Las fotos son impresionantes, un paisaje totalmente desconocido.
...en verdad es una alegría visitarte siempre...
Interesante reflexión sobre la razón y su pérdida.
Al fin del otro lado del sentido se han creado muchas veces las grandes obras.
Mis felicitaciones
Un abrazo
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