
Cesarea Marítima, Mayo del 2008, Israel
Antes que atize el furor de la guerra
con sus muertes, traiciones y crueles destierros
Regresa a las arenas, victorioso jinete
en que se alzó tu cuerpo colosal.
Descansa en paz, en el suelo de tus muertos
donde las aves sobrevuelan
como legiones de ángeles.
Antes que la campaña oscurezca
las tierras conquistadas y el enemigo
divise el brillo de tus mallas de acero,
ignora este imperio de débitos enfrentados.
Guárdanos de tu infalible huída, arquero.
Se mecen las adormideras.
El río ofrenda diamantes flotantes.
y abrasa el sol las praderas,
donde los partos cabalgan
como legiones de ángeles.
con sus muertes, traiciones y crueles destierros
Regresa a las arenas, victorioso jinete
en que se alzó tu cuerpo colosal.
Descansa en paz, en el suelo de tus muertos
donde las aves sobrevuelan
como legiones de ángeles.
Antes que la campaña oscurezca
las tierras conquistadas y el enemigo
divise el brillo de tus mallas de acero,
ignora este imperio de débitos enfrentados.
Guárdanos de tu infalible huída, arquero.
Se mecen las adormideras.
El río ofrenda diamantes flotantes.
y abrasa el sol las praderas,
donde los partos cabalgan
como legiones de ángeles.

3 comentarios:
Un poema épico, que evoca el mundo clásico con imágenes de hoy.
Felicitaciones
El azar me trajo hasta este blog y estoy muy sorprendido.
Felicitaciones.
Hola distinguida Eve: Como apreciarás, no he podido resistir la tentación y la curiosidad-al propio tiempo- de entrar para pasearme por tus letras, cosa que por otro lado, me ha resultado encantador y muy emotivo. Hacerte más halagos, daría la impresión de entrar en una redundancia, pero aqui queda ésto. Un abrazo.
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